Planeación de una Vitrina
Una vitrina puede ser abierta, cerrada, pequeña, grande, muy
iluminada o por el contrario tener una luz tenue. Sin importar
estos aspectos el diseño de toda vitrina debe trabajarse en
torno a la necesidad funcional de mostrar una buena imagen
comercial, por ello debe abarcar además de la correcta
distribución de los espacios, aspectos arquitectónicos amables
para generar una percepción positiva en el cliente.
Para
construir o reformar un espacio, conviene tener en cuenta
aspectos tan diversos como la estética, el espacio, el confort,
la climatización, el paisaje, etc. En el caso de las
vitrinas se
piensa que las mismas deberían ser “trajes a la medida”, para
encajar a la perfección con los hábitos y gustos de los
clientes, sus estilos de vida, preferencias, simpatías y manías.
Bajo este concepto, un estudio previo acerca del cliente
objetivo que se quiere impresionar es de vital importancia al
momento de diseñar de una vitrina o un almacén. El análisis
arroja datos como los colores y los elementos decorativos
ideales; de esta forma se evita el error más común al momento de
decorar vitrinas, “trabajar en función a la estética antes que
al concepto.
Al momento de armar un espacio cómo vitrina,
tenga en cuenta que los elementos que rodean al mueble
principal, no lo opaquen, esto únicamente deben cumplir una
función decorativa.